El mal de la época no es ni el hambre ni la pobreza; tampoco la violencia ni las guerras. En todos lados hay angustia y depresión, pero tampoco esto es el mal de la época.
Mayor tecnología mayor incomunicación. La incomunicación es un serio problema, pero tampoco es el mal de la época.
La ciencia avanza en la lucha contra las enfermedades, pero nuevas plagas y virus siempre van un paso más adelante; sin embargo, esto tampoco es el mal de la época.
Hambre, pobreza, violencia, agresión, angustia, depresión, la incomunicación, enfermedades, plagas…son todos hijos del verdadero mal de la época, la soledad, y el saber esto, es donde radica nuestro poder.
Nietzsche dijo, para vivir solo uno tiene que ser un animal o un dios. No es bueno que el hombre este solo ddijo Dios. La soledad es mala consejera .
Acompañado todo es más fácil; sin embargo le escapamos al compromiso de unirse unos a otros.
Nadie quiere la soledad sin embargo todos tienen la soledad. No estar solo requiere un esfuerzo, un esfuerzo que muy pocos hacen.
Se paga un precio muy alto por estar solo…el aislamiento te vuelve débil, frágil.
A veces por no estar solo terminamos solos, por eso la soledad es el verdadero mal de la época.
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